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La Región de Coquimbo alcanzó 396 mil personas ocupadas en el trimestre noviembre 2025–enero
2026, con un crecimiento impulsado por el empleo asalariado. En este escenario, el desempleo
regional se ubicó en 8,4%, en línea con el promedio nacional, según el Termómetro Laboral de marzo
del Observatorio Laboral de Coquimbo de la Universidad Católica del Norte.

El mercado laboral de la Región de Coquimbo registró una expansión sostenida durante el trimestre
noviembre 2025-enero 2026, alcanzando las 396.000 personas ocupadas. Este resultado representa
un aumento de 3,7% respecto al mismo trimestre del año anterior, equivalente a cerca de 14.000
nuevos puestos de trabajo generados en doce meses.
El motor de este crecimiento fue el empleo asalariado, que llegó a 293.900 personas con un aumento
interanual de 7,0%. Este incremento, uno de los más significativos del período reciente, refleja una
mayor formalización del empleo en la región y destaca el dinamismo de los asalariados privados
formales. Paralelamente, el desempleo regional bajó a 8,4%, ubicándose en un nivel similar al
promedio nacional (8,3%).
Al respecto, la directora del OLR de Coquimbo y de la Escuela de Ciencias Empresariales (ECIEM)
UCN Coquimbo, Dra. Karen Vargas Santander, señaló que "los datos de este trimestre nos muestran
una región que avanza con solidez: no solo crecemos en número de ocupados, sino que lo hacemos
con empleo más formal y con salarios que superan la inflación, lo que se traduce en una mejora
concreta en la calidad de vida de las familias de Coquimbo".
Mujeres lideran la caída del desempleo y fortalecen su participación laboral
El análisis por género revela un giro notorio y positivo que marca una diferencia con respecto al
trimestre anterior. La tasa de desocupación femenina descendió a 8,1% (-1,0 pp. mensual; +0,2 pp.
anual), mientras que la masculina subió al 8,6% (+0,3 pp. mensual; +0,8 pp. anual), invirtiendo la
tendencia observada en la edición de febrero del Termómetro Laboral donde las mujeres fueron las
más afectadas por la cesantía.
Este giro está vinculado a un mayor dinamismo en la inserción laboral de las mujeres. La tasa de
participación laboral femenina se mantuvo en 49,5%, por encima de su promedio histórico, mientras
que la tasa de ocupación de las mujeres alcanzó 45,5%, con un crecimiento de 1,7 puntos
porcentuales anuales. En contraste, la ocupación de los hombres creció apenas 0,4 puntos en el
mismo lapso, evidenciando que los nuevos puestos de trabajo beneficiaron con mayor fuerza a las
trabajadoras. Pese a este escenario alentador, la brecha de género en la ocupación general se
mantiene en torno a los 19 puntos, recordando que aún existen barreras estructurales para la plena
igualdad.
La minería brilla, agro y el sector público sufren fuertes caídas
La minería reafirmó su rol como motor económico de Coquimbo durante este trimestre. Los ocupados
en explotación de minas y canteras crecieron 22,4% interanual, sumando 9.300 nuevas personas,
impulsado, en parte, por la demanda internacional de cobre y los buenos precios del metal.
En el segmento de servicios, el transporte lideró la expansión con un alza del 40,8%, equivalente a
7.100 nuevos empleos. Le siguieron enseñanza con un crecimiento del 10,5% (3.500 puestos) y
alojamiento y servicios de comidas con 14,7% (2.500 empleos).
En el extremo opuesto, la agricultura, ganadería, silvicultura y pesca experimentó la mayor contracción
con una caída del 18,3%, equivalente a 7.400 personas menos. Esta reducción refleja la vulnerabilidad
estructural del agro regional frente a factores climáticos y de mercado. Entre los trabajadores
asalariados, también decreció la administración pública y defensa con un 22,2% (6.100 personas), lo
que podría estar asociado a ajustes en el empleo público sectorial.
Los salarios le ganan a la inflación: mejora el poder adquisitivo regional
En materia de ingresos, las remuneraciones por hora ordinaria crecieron 5,9% en doce meses,
superando el alza del IPC de 3,4% en el mismo período. Esto se traduce en una mejora real del poder
adquisitivo de los trabajadores, una señal positiva para la economía de los hogares regionales.
La masa total de horas trabajadas llegó a 8,3 millones, un récord histórico para la región, con un
aumento de 0,9 millones respecto a 2024. Sin embargo, el promedio de horas semanales bajó
levemente de 42,5 a 42,3 horas. El fenómeno es coherente: el fuerte aumento en el número de
ocupados no implicó jornadas más extensas, sino la incorporación de más personas trabajando en
horarios similares o ligeramente reducidos, tendencia que puede estar vinculada a la expansión de
empleos a tiempo parcial y a los efectos graduales de la reducción de la jornada laboral.
Finalmente, la población fuera de la fuerza de trabajo por razones habituales cayó 3,1% en doce
meses, con una reducción más intensa en mujeres (4,6%) que en hombres (0,2%), reforzando la
tendencia de mayor incorporación femenina al mercado laboral.






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